jueves, 13 de noviembre de 2014

SIETE ALIMENTOS PARA SUBIR EL ESTADO DE áNIMO

SIETE ALIMENTOS PARA SUBIR EL ESTADO DE áNIMO
Siete alimentos para subir el estado de ánimo
La falta de fuerza o de vitalidad que la gente experimenta a causa del desgaste cotidiano, puede enfrentarse de manera natural incluyendo en la dieta alimentos que favorecen la producción de serotonina, el neurotransmisor responsable de la satisfacción y el bienestar. (Alimentos que puedes y no puedes consumir antes de hacer ejercicio).

De acuerdo con el nutricionista Gustavo Díaz, de la Universidad El Bosque, el consumo de ciertos alimentos favorece la modulación o aumento de neurotransmisores, es decir las sustancias que permiten la conectividad entre las neuronas. “La adecuada comunicación química entre estas células nos permite alcanzar un mejor estado de ánimo”, señala.

La nutricionista María Elena Hernández, de la Universidad Icesi, aconseja, además de la dieta, adoptar una rutina regular de ejercicios, que además de mejorar el estado físico, agiliza la movilización de neurotransmisores.

El ejercicio influye de manera positiva en el sueño; eleva la energía y reduce el dolor y el mal humor.

A continuación, siete alimentos que favorecen la vitalidad. Lea también en Le Tengo el Remedio: "Coma bien y siéntase mejor").

1. Chocolate

Por sus compuestos aumenta los niveles de la serotonina, una enzima que favorece la alegría o la felicidad. Por esa vía, también suben las endorfinas en el cerebro (neurotransmisor semejante a la morfina).

2. Fructosa

Es un tipo de azúcar presente en la miel, los vegetales y las frutas, que eleva la energía y ayuda a que la gente se sienta mucho mejor. Se encuentra en buena cantidad en el banano y la uchuva. Consúmala con moderación.

3. Omega 3

Son ácidos grasos saludables que están presentes en alta proporción en pescados como el salmón y ciertos vegetales. Mejoran la comunicación entre zonas del cerebro relacionadas con el ánimo y la conducta.

4. Carnes

Las carnes de res, pollo y cerdo contienen triptófano, uno de los nueve aminoácidos esenciales que estimulan la producción de serotonina. No sólo aportan proteínas, sino que también mejoran el estado de ánimo.

5. Nueces

Estos frutos secos también son ricos en triptófano, por eso, suben el ánimo y la energía. Fortalecen el sistema inmunitario y equilibran los nervios. Son también una fuente de melatonina, la hormona que regula el sueño.

6. Jengibre

Raíces como el jengibre tienen un efecto estimulante, que puede considerarse antidepresivo. Se le reconoce como antinflamatorio natural y es usado para manejar síntomas de males como artritis y resfriados.

7. Espinaca

Estas y otras hortalizas tienen un alto contenido de ácido fólico, que resulta útil para manejar trastornos anímicos, que ocurren ante la baja producción de serotonina. Lo propio ocurre con las semillas de girasol.

VIDA / SALUD

4 TRUCOS SENCILLOS PARA DESENGANCHARSE DEL AZúCAR

4 TRUCOS SENCILLOS PARA DESENGANCHARSE DEL AZúCAR
De los dulces se pueden decir bastantes cosas buenas. En general, están riquísimos. Bajo esa denominación extremadamente genérica (“los dulces”) cabe una cantidad casi inabarcable de productos, casi todos maravillosos tanto gustativa como estéticamente: del clásico bollo y las galletas a una ración de tarta o un donut de chocolate, cada variedad tiene su público. Y su temporada: en Semana Santa, torrijas, y en Reyes, roscón; por no hablar de las festividades patronales. Los postres alegran. Representan, además, y puesto que los dulces no crecen en los árboles, la culminación culinaria del ser humano como animal creativo: con un poco de harina, azúcar, mantequilla y alguna cosa más se hacen verdaderas obras de arte.

Pero los dulces también gozan de cierta mala fama, basada, por una parte, en la opinión de que uno puede vivir sin pepitos de crema ni brownies. Algunos lo ven como un signo de debilidad. Por esa razón en una comida de empresa todo el mundo pide de postre café solo. Lo dulce, para muchos, es ñoño, cursi. Cuando ven una película romántica dicen que es “empalagosa”, y seguramente están pensando en un trozo de turrón guirlache. Los amantes de la comida sana tampoco ven con buenos ojos su consumo desmedido, y en este caso no les falta razón. Una ingesta excesiva de azúcar puede ir asociado a problemas de obesidad y enfermedades cardiovasculares, según la OMS.

Un estudio de la EAE Business School publicado en octubre de 2013 revelaba que España es el segundo país del mundo con mayor consumo de bollería y pan: 48 kilos por habitante al año. Nos gustan los bollos, y quien más quien menos ha sentido alguna vez esa necesidad súbita de comer algo dulce porque se lo pide el cuerpo. “La principal razón por la que esto pasa es una fuerte bajada de nuestros niveles de azúcar en sangre debido a la reacción que provoca la insulina que segrega el páncreas”, explica la nutricionista Ana Checa, directora de varios centros en Alicante. “Dicho de otra manera, cuando comemos una comida rica en hidratos de carbono (pasta, arroz, pan, helados, bollería, pasteles, etc.), el cuerpo responde digiriendo y transportando estos azúcares por la sangre. Puesto que unos elevados niveles de azúcar sanguíneo son perjudiciales para el organismo, se activa el ciclo de la insulina pancreática para reducirlos. Por este motivo, se puede llegar a producir una drástica bajada de azúcar en sangre que al final es la responsable fisiológica, junto a otros factores psicológicos, de ese ataque que en ocasiones hacemos hacia los dulces”.

Para todos aquellos que sienten esa necesidad frecuentemente —los que nos consideramos “enganchados” al dulce—, la especialista Ana Checa aporta cuatro sencillos trucos para superar su dependencia.

Engañe a su cerebro. Tenga siempre a mano alimentos que le puedan sacar del apuro en los momentos de crisis y le den gato por liebre a su mente sin alterar su glucemia. “Son un buen recurso los caramelos de sabores sin azúcar, los refrescos light o el chocolate de al menos 70 % de cacao”.
Evite hacer la compra cuando tiene hambre. Está demostrado que bajar al súper con apetito implica llenar el carro de todo aquello que le entra por los ojos, incluidos chocolates, bollos y es posible que hasta milhojas. Haga la compra bien comido, confeccione una lista y diga no a las improvisaciones. “Sin los citados manjares en casa, las probabilidades de picar son mucho menores”, dice Ana Checa.
Elabore recetas caseras con “trampa”. ¿Es fanático del flan? ¿Se pirra por un buen bizcocho? Pues métase en la cocina y prepáreselo usted mismo. “Basta con sustituir los ingredientes más ricos en azúcares por otros con ausencia o reducción importante de los mismos”, precisa la nutricionista. Los edulcorantes y variedades de alimentos sin azúcar (galletas, mermelada…) serán sus grandes aliados.
Manténgase ocupado y activo. Si nuestra ansia de azúcar nos llega mientras estamos atareados en algo, nos será más sencillo obviarla. En este sentido, la especialista recomienda la actividad física: “Preferiblemente de carácter aeróbico, es decir, de media/larga duración y baja/media intensidad, ya que favorecerá la activación de vías energéticas lipolíticas (grasas) de manera que ayudará igualmente a no alterar excesivamente los valores de azúcar en sangre. Algo que sí pasaría después de una sesión corta y extenuante”, explica.
Hablamos siempre de una dependencia en el sentido figurado, porque como detalla Nuria Guillén, dietista-nutricionista del hospital San Joan de Reus y profesora en la Universidad de Tarragona, no existen estudios que avalen que el azúcar sea adictivo. "Si no seguimos una dieta equilibrada que contenga un 50 % de hidratos de carbono, puede que nuestro cuerpo sí que sufra disminución de azúcar en sangre y que se traslade con síntomas como hambre por comer cosas más dulces", añade. Así, por tanto, no conviene abusar de los hidratos, pero ni mucho menos descartarlos. Continúa Guillén: "Hay dietas hipocalóricas en las que casi no existen los hidratos de carbono del tipo de los cereales, pan, pasta, arroz y legumbres, pero si se siguen durante mucho tiempo, pueden desencadenar en una ansiedad por alimentos dulces que se absorben más rápidamente". Hay situaciones especiales, como la menstruación, donde los cambios hormonales provocan en la mujer más ganas de comer dulce. "Pero no lo pide el cerebro directamente", matiza la experta: "El dulce es agradable para el paladar humano, y una manera de paliar situaciones de estrés o desánimo, por el placer que genera".

6 SIMPLES CONSEJOS PARA LA BUENA SALUD

6 SIMPLES CONSEJOS PARA LA BUENA SALUD
Cambiar algunos hábitos diarios puede significar la diferencia entre tener buena salud y estar enfermo
El tener una buena salud es crítico para llevar una vida feliz y placentera. El estar sano significa que nuestro cuerpo funciona de forma normal y que no hay nada fuera de balance. Estar sano es también tener una mente equilibrada y en armonía con el cuerpo. Muchas veces, por la velocidad de la vida que llevamos, nos olvidamos que la salud es un tesoro. Sólo la valoramos cuando nos enfermamos.

Los hábitos saludables son, en gran parte, los que determinan que tengas buena salud. Y cuando me refiero a hábitos, hablo precisamente de aquello que haces todos los días: dormir, comer, mantenerte hidratado, hacer ejercicio, bañarte, protegerte del sol. El buen desarrollo de estos hábitos seguramente te ayudará a tener una vida más larga y más sana. Hagamos un recorrido por estos consejos para tener una buena salud.

1. Come frutas y verduras: Lo ideal es comer nueve porciones de frutas y vegetales al día. Pero si, ya sé que estás abriendo los ojos porque te parece mucho. Entonces ahí va: cinco. Come cinco porciones de frutas y vegetales al día y te salvarás de varias visitas al médico. Un estudio realizado en la Universidad Harvard dice que esta cantidad suministra los antioxidantes y la fibra necesarios para reducir las enfermedades cardíacas y para mantener un peso sano (una porción equivale aproximadamente a la mitad de una fruta, o media taza de frutas, o media taza de vegetales).
2. Haz ejercicio: Lo ideal sería 30 minutos de ejercicio cardiovascular (o más) 5 días o más a la semana. Pero como ya sé que a veces te cuesta levantarte del sofá, pues ahí te va una dosis más manejable: ¿qué tal 17 minutos al día? Esto equivale a dos horas a la semana. ¡Y ni siquiera tienes que hacerlo seguidito! Puedes dividirlo en segmentos. Y los beneficios son infinitos: corazón sano, peso adecuado, músculos tonificados, estar de muy buen humor… etc., etc…

3. Duerme: Si eres de los que siempre duerme entre 7 y 8 horas diarias, vas por el camino correcto. Unos estudios recientes indican que los que tienen problemas para dormir o duermen menos 7 horas, están incrementando su riesgo de sufrir hipertensión, enfermedades cardíacas y hasta diabetes. Nuestro cuerpo necesita descansar y recargar sus energías para tener buena salud.

4. Mantente hidratado: Antes se decía que ocho era el número mágico de vasos de agua al día que se debían tomar. Ahora se sabe que no es necesario beber ocho, pero toma líquidos con las comidas y cada vez que sientas sed. Bebe más si haces ejercicio o hace mucho calor. Los únicos que no pueden depender de la sed para beber agua son los niños pequeños y los ancianos porque en ellos el mecanismo de la sed no funciona bien y tienen que acordarse de beber. No sé si sabías, pero el cuerpo está hecho de agua y necesita de este líquido para funcionar. Otras fuentes de líquido son las frutas, la sopa, el té y los vegetales. Recuerda, agua=buena salud.

5. Lávate las manos: idealmente con agua y jabón, usando el jabón mínimo durante 15 segundos. Varios estudios han demostrado que el lavarse las manos con agua y jabón elimina más del 90% de los microbios que causan infecciones y que pueden alterar tu buena salud. Lávate las manos siempre después de ir al baño, al tocar a alguien que está enfermo, y cuando cocinas. Especialmente cuando tocas carne cruda y vegetales sin lavar.

6. Usa bloqueador solar: Diariamente. No importa que esté nublado. Proteger tu piel de los rayos ultravioleta evitará lesiones en la piel, incluyendo cáncer. Lo ideal es un bloqueador de mínimo 15 de factor de protección.

El tener y mantener una buena salud depende en parte de nuestros hábitos. Es mejor prevenir que lamentar. Así que toma nota de estos consejos y ¡a ponerlos en práctica!

Actualización de un artículo originalmente publicado en el 2009.

Imagen © iStockphoto.com / balono

Doctora Aliza • 29 enero, 2014
Posted in Vida Saludable.

¿SABES QUE PARA EL CUIDADO DE LAS UñAS SóLO SE NECESITAN SEGUIR UNA SERIE DE SENCILLOS PASOS?

¿SABES QUE PARA EL CUIDADO DE LAS UñAS SóLO SE NECESITAN SEGUIR UNA SERIE DE SENCILLOS PASOS?
Cuidado de las uñas
Descubre los rituales básicos para tener unas uñas perfectas...
- Elimina los restos de laca de uñas con un disolvente sin acetona.
- Lava inmediatamente después las manos para que el disolvente no quede demasiado tiempo en contacto con las uñas, porque tiene tendencia a resecarlas.
- Introduce después las manos durante unos minutos en un bol con agua templada y jabón.
- Retira las pieles muertas alrededor de las uñas.
- Una vez que te hayas secado las manos aplica un baño de aceite de oliva templada, que nutre y refuerza la keratina de las uñas.
- Pasa un pulidor sobre las uñas. Además de borrar las estrías, el pulidor de uñas proporciona brillo.
- Para limarte las uñas, comienza desde un lado de la uña hacia el centro y siempre en la misma dirección para evitar que se desdoblen. Evita las limas de metal, pues tienen tendencia a romper las uñas.
- Aplica después una crema hidratante y masajea suavemente tus dedos y tus uñas.
- Si utilizas laca de uñas con color, aplica una base protectora antes para no manchar tus uñas.

Uñas de acero
Para enseñar las uñas con orgullo, tienes que cuidarlas a diario: fortificarlas y protegerlas...
- Fortificar:
Si tus uñas son frágiles o se rompen fácilmente, evita llevarlas largas. Córtalas en forma recta bastante cortas. Masajéalas todas las noches con una crema especial para uñas o con un poco de aceite de oliva, para evitar que se desdoblen.
Una carencia en la alimentación puede influir en el estado de las uñas. Para evitarlo, haz una cura con levadura de cerveza. También puedes consumir soja, mariscos o pescado.

- Cuidar
Para que las uñas estén siempre en buen estado, ocúpate a menudo de las cutículas. Esas pequeñas pieles que protegen la base de las uñas se rompen fácilmente. Después de masajear las uñas con una crema especial, retíralas hacia atrás con ayuda de un bastoncillo o de un palito retira cutículas.

- Proteger
Utiliza cuidados específicos para proteger tus uñas:
> para las uñas blandas, utiliza un cuidado fortificante y endurecedor;
> cuida las uñas que se rompen con un endurecedor;
> para las uñas secas, es preferible utilizar una laca de uñas nutritiva.

Elegir bien la laca de uñas
El último gesto opcional es la aplicación de la laca de uñas. Puede ser puramente estético, pero también sirve para resolver pequeños problemas de firmeza por ejemplo. Existen lacas de uñas con keratina, endurecedoras, que impiden que las uñas se rompan.

Buenos consejos para el cuidado de las uñas
- No te muerdas las uñas, si es el caso, aplica una laca especial con sabor amargo.
- Procura lavarte las manos con agua fría.
- Evita cortar las uñas, es preferible limarlas.
- No abuses de las lacas de secado rápido que provocan que las uñas se rompan.
- Utiliza siempre una base protectora bajo una laca con color.

Y también…
- Utiliza guantes para las tareas de la casa y del jardín.
- Usa crema de manos, que también protege las uñas.

EL CUIDADO DE LA PIEL EN PRIMAVERA Y VERANO

EL CUIDADO DE LA PIEL EN PRIMAVERA Y VERANO.
Todo lo que se puede hacer para que la piel luzca saludable y hermosa... Consejos y tratamientos de última generación.

Ciudad de Buenos Aires (Argentina).- En primavera se comienza a pensar cómo preparar la piel para el verano, y el principal objetivo es ayudar a rejuvenecerla. En esta estación habrá que dejar de lado los procedimientos más agresivos. "Olvidarse" de los láseres o de los peelings con ácidos fuertes: no están indicados ya que se corre el riesgo de que la piel se manche o hiperpigmente por causa de la radiación solar.

Claro que hay una serie de tratamientos muy efectivos que se pueden realizar en media estación, que ayudan a hidratar y a rejuvenecer la piel.

Un buen punto de partida es revisar la rutina o hábitos diarios en casa. Se trata de los cuidados que son comunes a todos los tipos de pieles.

- Tips para tener en cuenta

- Realizar la limpieza de la piel dos veces al día, antes de acostarse y a la mañana al levantarse. Siempre incorporar a la rutina el escote

- Durante la noche aplicar la crema de tratamiento, en el día un producto que cumpla con la función de barrera

- Usar todos los días protector solar; lo ideal es que sea 50+

- Realizar máscaras hidratantes una vez por semana

- Efectuar sesiones cosmiátricas de hidratación, son muy beneficiosas para mantener la piel luminosa

- En caso de pieles con rosácea, se debe consultar al médico, hoy hay muchísimos tratamientos para cuidar las pieles durante esta afección. Recientemente se lanzó en la Argentina un producto, de indicación médica, que contiene tartrato de brimonidina al 0,5% que actúa a partir de los 30 minutos de aplicado y blanquea la piel por 12 hs.

- No olvidar de hidratar todo el cuerpo; sobre todo las zonas que más se resecan: codos, rodillas, talones, manos y labios

- Tomar por lo menos dos litros de agua

- Usar jabón corporal con PH neutro, sin fragancias ni detergentes

- Una buena opción es usar cremas pulidoras con sílice, tanto en cara como en el cuerpo. Luego se debe hidratar en forma generosa para reponer el manto protector de la piel

- Los pellings deben ser muy suaves, los fuertes habrá que dejarlos para estaciones más frías. Se realizan sólo con algunas sustancias y en porcentajes bajísimos. Dependerá del médico y de cada caso en particular realizarlos o no

- En cuanto a las tecnologías, no se recomiendan en esta estación los láseres ni la luz pulsada intensa, ya que pueden dejar manchas o marcas

- Sí se podrá usar radiofrecuencia, que estimula la producción de colágeno y mejora el estado general de la piel

- Los inyectables son una buena alternativa para esta época del año. Tanto la toxina botulínica como el ácido hialurónico. Las sustancias siempre deben estar aprobadas por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT)

La toxina botulínica hoy tiene muchas zonas de colocación. En el entrecejo para suavizar o “planchar” las arugas de ese lugar, para elevar la cola de las cejas, disminuir las patas de gallo y las líneas horizontales de la frente. Se puede corregir la visualización de las bandas del músculo “platysma” del cuello que son las que se marcan sobre todo en las personas más delgadas. Las toxinas botulínicas permitidas por la ANMAT son Dysport, Botox y Xeomin.

Los rellenos en todos los casos deben ser reabsorbibles. La sustancia utilizada es el ácido hialurónico. Dura alrededor de nueve meses aunque pueden llegar a perdurar un año y medio. Es común que se aplique en el surco nasolabial y en las líneas de marioneta. Se usan también en la proyección de los pómulos y del mentón.

La combinación de los dos inyectables otorga brillo a la cara y elimina o disminuye el gesto de cansancio y tristeza que trae aparejado el paso de los años.

Existe un tratamiento que tiene por objetivo principal hidratar la piel desde adentro hacia afuera, la sustancia base que se utiliza es ácido hialurónico. Se colocan pinchacitos en toda la piel. El procedimiento se realiza en algunos minutos y el efecto es inmediato. De esta forma se mejora el estado general de la cara, escote y manos. Toda la superficie queda más luminosa, hidratada y lisa. Además, se emparejan las pequeñas depresiones que pudieran existir. El resultado es muy natural, queda como si se hubiera descansado bien.

También se puede optar por una mesoterapia que tense la piel. En este caso se colocarán microinyecciones de DMAE, laureth y Conjonctyl.
- Otra opción es el mesolifting. Beneficia el metabolismo celular y estimula la formación de colágeno y elastina. Se recomienda en pieles envejecidas en cara y escote

Todo contribuirá a lucir una piel espléndida en primavera y prepararla para que se vea radiante en verano.